lunes, 26 de noviembre de 2012

Un Tiburón en Acapulco---Ganzito P.---1ª edición de prueba


Capítulo 3

A pesar de que pensábamos que Betoben estaba loco, obedecimos. Tuffy y Brauni corrieron a su casa, que no estaba lejos, y yo corrí a preparar ropa en una maleta; además hice 4 sándwiches.
Betoben ya venía preparado.
— ¿A dónde vamos? –Le pregunté.
— Es una sorpresa—Me contestó.
Luego de un rato, todos estábamos listos.
— Súbanse—Gritó Betoben.
Obedecimos.
— ¿De qué se trata esto?—Preguntó Brauni. –De... eeh... ¡Es un secreto!—Le contestó.
Conducimos a gran velocidad, arriesgándonos a una multa policiaca.
— Se nos va a hacer tarde—Murmuró Betoben.
No entendía por qué nos pidió maletas y comida, pero lo único que me vino a la cabeza fue que iríamos a acampar.
En eso estaba, cuando sucedió la tragedia...
¡Un carro nos chocó!

jueves, 8 de noviembre de 2012

Un Tiburón en Acapulco---Ganzito P.---1ª edición de prueba



Capítulo 2



Al día siguiente, me visitaron mis amigos.
Primero llegó Tuffy, platicamos y reímos.
—  Anoche no pude dormir nada – le dije – y lo peor es que escuché ruidos extraños, como si un ladrón su subiera a la azotea.
Tuffy se quedó pensativo como un minuto y me dijo:

—  A mi hermano le pasa muy seguido, pero yo nunca oigo nada.
—  ¿No será de sueño?
—  No creo – le contesté. — ¡Lo escuché dos veces!
Tuffy no comío nada. En eso llegó Brauni.
— ¡Hola Toby!, ¿Cómo has estado?
— No ha llegado Betoben –Le dijo Tuffy
Todo el tiempo estuve callado.
Después de un rato llegó Betoben:
— ¡Les tengo una excelente noticia!
— ¿Qué cosa? – Preguntó Brauni emocionado.
— Pero primero salúdanos. –Agregó.
No, no hay tiempo. Empaquen ropa y otras cosas y vámonos a mi carro.


viernes, 2 de noviembre de 2012

Un Tiburón en Acapulco---Ganzito P.---1ª edición de prueba



Capítulo 1


En la noche, lloviendo, solo y sin poder cerrar los ojos, me encontraba en mi recámara, dando vueltas en la cama sin dormir nada. Era extraño, siempre me duermo inmediatamente al acostarme.
De pronto escuché algo muy raro: un ruido como si algo se recargara con fuerza en la pared de mi casa, y lo peor de todo ere que daban a la calle las ventanas, la puerta, toda la casa no tenía una reja o algo similar.
Luego escuché una serie de pasos en el techo. Salí a la calle para ver qué pasaba, pero no vi ninguna persona ni a nadie sospechoso, al contrario, la calle estaba solitaria. Para asegurarme, subí a la azotea, pero no vi ningunas huellas ni rastro de algo.

Lo más extraño es que cuando me metí a mi casa, volví a escuchar un ruido en la calle, pero esta vez me asome de inmediato por la ventana, pero no vi nada.
-Debo estar alucinando por no dormir -pensé.
Me acosté en la cama y casi de inmediato cerré los ojos y me dormí.