Capítulo 2
Al día siguiente, me
visitaron mis amigos.
Primero llegó Tuffy,
platicamos y reímos.
— Anoche no pude dormir nada – le dije – y lo
peor es que escuché ruidos extraños, como si un ladrón su subiera a la azotea.
Tuffy se quedó
pensativo como un minuto y me dijo:
— A mi
hermano le pasa muy seguido, pero yo nunca oigo nada.
— ¿No será de sueño?
— No creo – le contesté. — ¡Lo escuché dos
veces!
Tuffy no comío nada. En
eso llegó Brauni.
— ¡Hola Toby!, ¿Cómo
has estado?
— No ha llegado Betoben
–Le dijo Tuffy
Todo el tiempo estuve
callado.
Después de un rato
llegó Betoben:
— ¡Les tengo una excelente
noticia!
— ¿Qué cosa? – Preguntó
Brauni emocionado.
— Pero primero
salúdanos. –Agregó.
—No, no hay tiempo.
Empaquen ropa y otras cosas y vámonos a mi carro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario